EL” RECORTE” DE LOS RECLAMOS: UN “RITUAL” QUE SE REPITE CADA AÑO.

 

Llegado el mes de octubre y hasta principios de diciembre, según las zonas, los aficionados a la caza de la perdiz con reclamo efectúan el “ritual” de “recortar” a sus reclamos y pasarlos a las jaulas de caza, donde completaran el proceso del celo”. 

La finalidad de “recortar”  nuestros reclamos, no es otra, que se encuentren “cómodos”, en la jaula donde se encuentran alojados con forma “cónica”, y de reducidas dimensiones, evitando así que con el continuo rozamiento de las plumas de las alas y cola en la jaula de caza, se produzca la “rotura” de las mismas, o lo que es peor, de las alas, al introducir las plumas remeras entre los alambres de la jaula.

El ritual consiste en recortar las siete primeras plumas largas de cada una de las alas  denominadas “remeras”  y todas las plumas de la cola o “timoneras”, además de las “piojeras” que son  tres plumitas pequeñas que están situadas debajo de la base del ala de los reclamos, lugar elegido por los piojillos para depositar los huevos. Tampoco se debe olvidar cortar las tres plumillas que se encuentran situadas  en la punta del ala, sobre las primeras plumas remeras y, que se les enganchan sobremanera, entre los alambres de la jaula, cada vez que el reclamo efectúe el más leve movimiento.

           
       
     (fotos recortando las plumas de las “alas”, “cola” y “piojeras” : remeras,    
Recorte de las plumas de las alas y cola: "remeras", "timoneras", "piojeras" y las "tres plumillas" situadas
en la punta del ala.
 
 

Además del recorte de las plumas, el aficionado se preocupará también de aplicar un tratamiento completo de desparasitación “externa” a los reclamos, mediante la aplicación de un insecticida, pulverizando la pluma por todo el cuerpo del reclamo, exterminando así a los “piojillos” alojados entre las plumas...

 
 
Pulverizando las plumas de las alas del reclamo a "contra" pluma
 

COMENTARIO FOTOS.- Observese que para una correcta aplicación la pulverización debe de hacerse a  “contra” pluma para una mejor penetración del insecticida por todo el cuerpo del reclamo.

Si importante es la desparasitación externa, aún lo es más la “interna”. Este tratamiento, que afortunadamente

cada vez son más los reclamistas que lo efectuan, es fundamental para potenciar la salud de nuestros reclamos,

exterminando las “lombrices” y “ténias” que pudieran tener los reclamos en su organismo.

 

  
Tratamiento de desparasitación interna contra "lombrices" y “ténias”
 

Asimismo, nunca debemos olvidar administrarles una gotita en cada uno de los “ojos” de la vacuna contra la “peste” denominada “Ipraviar S”. 

 
Administrando la “vacuna Ipraviar S” en los “ojos” a los reclamos 
 

Para finalizar el proceso, se debe hacer la “manicura” a nuestros reclamos, “limando”, (en ningún caso cortando), el “pico” de nuestros reclamos, en caso de que estos lo tengan demasiado largo,  si no se ha tenido la precaución de ponerles unas piedrecitas del tamaño de un huevo de perdiz, denominadas de “tosca” , para que de forma natural se afilen el pico durante su estancia en los terreros de desplume. Asimismo, echaremos un vistazo a las “uñas” de las patas de nuestros reclamos, por si fuera necesario, sobre todo a los más viejos, de cortarlas primeramente y limarlas después, para evitar que se rompan al engancharse en la base de la jaula,  produciéndole un “hilo” de sangre

 
   
“Recorte” y “limado” de uñas y pico a los reclamos
Por último, también es conveniente aplicar dos o tres sesiones de “vaselina” en las patas de nuestros reclamos, sobre todo a partir del tercer celo,  para que se desprendan las “escamas” de las patas que les afean sobremanera, quedando estas brillantes y limpias.
   
Aplicando “vaselina” en las patas del reclamo
Algunos aficionados afirman que también es conveniente “sumergir” todo el cuerpo del reclamo, excepto la cabeza, en un depósito con agua ligeramente tibia, eligiendo un día “soleado” para llevar a cabo dicha práctica, con el fin de ponerlos al sol para que sequen las plumas.
 
Personalmente me limito a introducir las patas de los reclamos en agua tibia para lavarlas muy bien antes de introducirlos en las jaulas de caza, así como a limpiarles los ojos y el pico con algodón ligeramente humedecido en agua tibia, antes de administrarles la vacuna contra la peste.
 
Con estos cuidados, preparamos a nuestros reclamos para iniciar, en optimas condiciones, el proceso del “celo”, como condición imprescindible para tener éxito en nuestras futuras jornadas de caza.
  
   
 
  
 Los reclamos en las “jaulas” de caza una vez concluido "el ritual" del recorte de las plumas, un año más.
 
Tirofijo.